NORMAS DE LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO

LIMPIEZA FINAL DE OBRA
Después de la colocación es fundamental realizar una buena limpieza con el fin de eliminar residuos de junta y en general suciedad de la obra. Para esta operación recomendamos el empleo de un detergente de acción ligeramente ácida que no despida humos tóxicos y respete las juntas, el material y el usuario, como un desincrustante cementoso. En el caso de material colocado con junta epoxi o en base resina, se aconseja realizar la limpieza final de obra con un limpiador específico de residuos epoxi.


PROTECCIÓN
Es posible aumentar las prestaciones anti-manchas y anti agentes atmosféricos del material facilitando su mantenimiento.


MANTENIMIENTO
Para un buen mantenimiento del pavimento se aconseja el empleo de un detergente neutro con alto poder limpiador. En los casos de suciedad intensa e incrustada acumulada en el tiempo, se aconseja consultar el esquema a continuación para encontrar el producto ideal para cada situación.

Tipo de suciedad incrustada Producto a utilizar
Residuos de cemento de colocación, residuos calcáreos, rayas metales, depósitos de óxidos. DESINCRUSTANTE CEMENTOSO
Residuos de junta epoxi, vitrificada, resinosa. DESINCRUSTANTE EPOXI
Suciedad orgánica intensa (comidas, grasas, aceites), goma, tintes, rotulador, pintura plástica. DESENGRASANTE NO JABONOSO
Pintadas de grafítis , spray acrílicos, alquídicos y nitro sintéticos. ACETONA Y ANTIGRAFITIS STAR

RECOMENDACIONES DE LIMPIEZA

1. Una vez concluida la tarea de rejuntado y tras la limpieza de éste, es importante respetar el tiempo de puesta en servicio del recubrimiento, es decir, no limpiar inmediatamente sino dejar secar la obra. Para la limpieza de puesta a punto del suelo cerámico aconsejamos esperar unos 5 días.


2. Se debe proteger el recubrimiento frente al agua y humedad en las primeras fases de maduración y endurecimiento de los materiales de agarre y rejuntado. Especialmente en exteriores y con riesgo de helada.


3. También es conveniente tomar medidas para evitar posibles agresiones mecánicas o químicas producidas por los trabajos posteriores de otros oficios o instalaciones con el fin de proteger la superficie de daños puntuales; por ello se recomienda cubrir el pavimento con cartón grueso o similar.


4. Para la limpieza final del recubrimiento se aconseja utilizar productos compatibles con la resistencia química de las piezas, así como evitar el uso de detergentes sólidos con partículas abrasivas o soluciones que contengan ácido fluorhídrio, pues este ácido ataca el esmalte y produce daños irreparables en la cerámica.


5. La cerámica proporciona un recubrimiento completamente funcional una vez superado el tiempo de maduración de los materiales y requiere muy poco mantenimiento, tan sólo la limpieza cotidiana con agua limpia a la que puede añadirse un detergente de base alcalina. No utilizar ni espátulas metálicas ni estropajos abrasivos para la limpieza del recubrimiento.


6. En caso de producirse manchas que no puedan ser totalmente eliminadas con un detergente convencional y que requieran la utilización de disolventes o limpiadores específicos, se recomienda consultar previamente la clase de resistencia química de la pieza.


7. Se aconseja no utilizar ceras, aceites o productos similares.